miércoles, 23 de mayo de 2018

El 'Caso Almería'


Luis Cobo, Luis Montero y Juan Mañas fueron asesinados por la Guardia Civil.
El 10 de Mayo de 1981 se produjo el trágico Caso Almería, en el que tres jóvenes fueron asesinados y torturados por la Guardia Civil al ser confundidos con un comando de ETA. 36 años después, amigos y familiares han recordado a Juan Mañas, Luis Cobo y Luis Montero para que  la tragedia “no quede en el olvido”. Lo hacen todos los años.
El pasado domingo un grupo de personas -entre ellas la hermana de Juan Mañas Morales, Mary Carmen, el almeriense asesinado- familiares y amigos se reunieron ante el monolito levantado en su memoria junto a un barranco de la vieja carretera de Gérgal, donde aparecieron los tres cuerpos esposados, descuartizados, calcinados y acribillados a balazos, en el interior de un Ford Fiesta abrasado.
Reiteradamente, el abogado defensor de las familias, Darío Fernández, ha manifestado que el caso debería reabrirse porque existen pruebas que así lo exigen. El letrado, de 78 años de edad, en una reciente conversación con eldiario.es/andalucia reconocía que "cuanto más tiempo pasa de aquellos hechos más me afectan. No quiero hablar del asunto ya. No sé cómo pude sacar aplomo y valor entonces para enfrentarme a aquella monstruosidad". Fernández, que abandonó la abogacía escribiendo un polémico libro titulado 'La justicia manchada', vive actualmente en el extranjero
En este emotivo acto, Mariano Junco, del Centro Andaluz del Pueblo ‘Javier Verdejo’, denunció "el trato de favor que tuvieron los únicos tres guardias que fueron condenados por el crimen a pesar de que fueron once los que se vieron implicados. Además, los hechos fueron calificados de homicidio en vez de asesinato, al no admitirse la existencia de premeditación ni alevosía, y sí un acto propio del cumplimiento del deber… como si la tortura y el falseamiento de la escena de un crimen fuera parte de las obligaciones".
Participaron en algún momento en aquellos hechos juzgados, pero no fueron condenados, los sargentos Rafael Cañadas Pérez, Antonio González Bueso, Juan Sánchez Cabrera, Cabo Primero Guillermo Visiedo Beltrán, los guardias Eduardo Fenoy Rodríguez, Ángel Ojeda Guerrero, Antón Pavón Merino, Juan Martínez Castro.
Según Junco los condenados vivieron a "cuerpo de rey" tras un juicio que fue "una farsa total". La hermana de Juan Mañas, dijo allí que "el Caso Almería, como muchos otros, no puede quedar en el olvido, ni en un libro empolvado en una biblioteca. Que sirva para transmitir a las nuevas generaciones valores como la amistad, la solidaridad y la justicia. Hay que seguir luchando para reparar las heridas que aún siguen abiertas en España".
Criticó que estos hechos se calificaran como "un trágico error, un trágico error que marcó la vida de tres familias, emprendiendo una lucha con uñas y dientes contra el Estado que siempre dio la espalda a tres víctimas y tres familias, que sólo pedían Justicia, Justicia que nunca apareció". El entonces ministro del Interior, Rosón, fue quien calificó los hechos de "un trágico error". Mary Carmen Mañas destacó en el acto la lucha por la "dignidad, la inocencia y la honradez de Juan Mañas (24 años), Luis Cobos (29) y Luis Montero (33)".
Al menos, en marzo de este año 2017, Andalucía les ha reconocido como víctimas del terrorismo de Estado. La ley de Memoria histórica y democrática andaluza, aprobada en el Parlamento andaluz, declara por primera vez a los tres jóvenes asesinados como víctimas de aquella represión. Sin embargo, el Gobierno español negó por tres veces a las familias este reconocimiento pese a exigirlo.
Aquella noche
Todo comenzó cuando la Guardia Civil recibió un aviso de que habían reconocido en Alcázar de San Juan a los tres presuntos etarras cuya imagen había aparecido en los medios de comunicación por cometer un atentado contra el teniente general Valenzuela. El denunciante confundió a las víctimas asesinadas con Mazusta, Bereciartúa y Goyenechea Fradúa, y los tres fueron detenidos en una tienda de regalos de Roquetas, comenzando el calvario con la detención en Roquetas de Mar. Pese a las explicaciones de los fallecidos no se comprobó el domicilio en Pechina (Almería) de Juan Mañas, a donde se dirigían de comunión acompañado de sus dos amigos.
La familia Mañas Morales recibió años después, en 1984, una carta anónima enviada por un guardia civil de la zona. Antonio Ramos, autor de un libro sobre el caso, afirmó que "describía de forma descarnada lo que más o menos se sabía o se intuía".
Relataba su brutal muerte en un antiguo cuartel. "Al principio le dieron una gran paliza, especialmente por el guardia C.., perdiendo el conocimiento. Entonces lo mataron con un tiro de pistola que cada uno que recibieron (sic) por separado. Posteriormente, los envolvieron (sic) en mantas (sic), penetrándolos en el Ford Fiesta, en el asiento trasero, ordenando Castillo Quero que fueran volcados en el sitio que no les viera nadie y que se les pegara fuego para que no se conocieran los malos tratos".
El anónimo guardia civil llega incluso a relatar en su carta que los asesinos utilizaron el dinero que llevaban las víctimas en sus carteras para comprar la gasolina con la que fueron carbonizados. "En la actualidad (1984) soy guardia civil, pero no asesino".
El 28 de julio de 1981, la Audiencia Provincial de Almería condena "por ser criminalmente responsables de tres delitos de homicidio" al teniente coronel Castillo Quero, jefe de la comandancia de Almería, al teniente Gómez Torres y al guardia Fernández Llamas, y fija una indemnización de tres millones de pesetas a las familias de las tres víctimas. En 1984 el Tribunal Supremo confirmará la sentencia de 24 años de cárcel para el primero, 15 para el segundo y 12 para el tercero. El resto de Guardia civiles no fueron condenados. Fue la primera vez que se llevó a juicio a la Guardia Civil, expulsando del Cuerpo a los condenados.
Francisco Javier, el hermano que nunca pudo celebrar su comunión, recordaba años después que "a aquellos criminales siempre los protegieron. Se les dieron hasta unas viviendas en el pueblo costero de San José. Imagínate la rabia y la impotencia de saber que esta gente sigue sin ningún tipo de condena y encima no se haya pedido ni perdón por parte del Gobierno. Los familiares, 36 años después, siguen reclamando justicia contra todos los implicados y denunciando el amparo del Estado a los asesinos.
Documental en Canal sur del 7 de diciembre de 2008

Película completa El Caso "Almería" 1984

Canción de Carlos Cano “el caso Almería”

Que sus nombres no queden en el olvido y tampoco los nombres de sus verdugos

martes, 15 de mayo de 2018

El gobierno del miedo [Documental]




Anarquistas, titiriteros, independentistas, militantes de los movimientos sociales han sufrido durante los últimos años diferentes procesos judiciales bajo la legislación antiterrorista en el estado español. El GOBIERNO DEL MIEDO hace un recorrido por la evolución jurídico –social del concepto de terrorismo.

A partir de entrevistas a periodistas , abogadas ,militantes anticapitalistas, personas acusadas de organización terrorista el documental aborda cuestiones como: ¿ Qué es el terrorismo?, ¿Cómo se crea la amenaza terrorista y como se legitima la aplicación de la ley antiterrorista a los movimientos disidentes?.

La película también analiza el contexto internacional y la denominada “guerra contra el terrorismo global” que se inicia tras los atentados del 11-S. De este modo se intenta responder a preguntas como: ¿Es la guerra contra el terrorismo el nuevo colonialismo occidental?, ¿Tienen el mismo valor los muertos civiles en un atentado del ISIS en Francia que los muertos civiles por un bombardeo americano en Siria o Paquistán?, ¿De dónde saca Estado Islámico el armamento?


viernes, 11 de mayo de 2018

El torturador franquista ‘Billy el niño’ sigue cobrando una pensión por sus ‘méritos policiales’



El ministro de Gobernación español, otro franquista impune, Rodolfo Martín Villa le concedió la medalla de plata dos días antes de las elecciones de 1977. Una jueza argentina lo quiso juzgar por 13 delitos de torturas pero el 2014 la Audiencia española rechazó su extradición.


La Asociación para la recuperación de la memoria histórica (ARMH) ha denunciado que el comisario franquista investigado por torturas José Antonio González Pacheco —conocido como ‘Billy el niño’— cobra una pensión especial por una condecoración que le otorgaron hace más de cuarenta años por sus ‘méritos policiales’.
La información sale de una respuesta del ministerio del Interior español a la misma asociación, donde confirma que fue el ministro de Gobernación, Rodolfo Martín Villa -otro alto cargo franquista cuyos crímenes siguen impunes-, quién lo condecoró con una medalla de plata el julio de 1977, dos días antes de la celebración de las primeras elecciones después de la dictadura franquista. Desde aquel momento, su sueldo se incrementó un 15%.
Aquel reconocimiento hoy se refleja de manera vitalicia en su pensión. Una jueza argentina lo quiso juzgar por 13 delitos de torturas pero el 2014 la Audiencia española rechazó su extradición.


A la respuesta del Ministerio del Interior confirma que la condecoración con la medalla al mérito policial se publicó al BOE del 1 de julio de 1977 y que, desde entonces, esto le representó un incremento salarial del 15%. Ahora, jubilado, este plus se refleja en una pensión extra equivalente a aquel incremento. ‘Continúa percibiendo la cuantía correspondiente a aquella condecoración’, recoge la respuesta de Interior.
Desde la asociación denuncian que, hoy en día, continúa sumando a su pensión otra concedida por sus méritos por haber ‘infligido terribles torturas a centenares de hombres y mujeres que se oponían a la dictadura’.
Por eso, desde el ARMH solicitarán en el gobierno español la retirada de esta pensión especial para considerar que no se puede reconocer el mérito de una persona que cometió ‘ incontables delitos contra las libertades como miembros de la policía política’.
La justicia argentina lo reclamó para intentarlo juzgar allá por torturas. El 2013 fue a declarar a la Audiencia española, que se opuso a su extradición.


jueves, 10 de mayo de 2018

Objetivo: No bajarse de la burra




Las mujeres, los pensionistas, los independentistas catalanes... siguen resistiendo.

El que no llora no mama. Y las mujeres se cansaron de estar en silencio y han comenzado a llorar a gritos de rebeldía. Están logrando dejar en ridículo al patriarcado, están consiguiendo que nuevas esferas de la sociedad se movilicen. Surgen nuevas voces en la justicia, la psicología y la política. ¡Nuevas voces en el PP también! Y es que resulta que el ministro de justicia intentó capitalizar el descontento provocado por la petición de absolución para "la manada" del magistrado Ricardo González, y le descalificó públicamente. Esto ocurre porque el PP se está desangrando tras la caída de Cifuentes y en paralelo por el crecimiento en las encuestas de Ciudadanos. Tienen miedo, por eso hacen cosas raras como hablar en contra de un juez machista. De refilón, claro, porque la careta no se la quitan ni queriendo, después de proponer una comisión que revisará los delitos sexuales compuesta sólo por hombres.
¿Tendrá algo que ver la implacable resistencia del republicanismo antiimperialista catalán en todo lo que está pasando? El PP está ofreciendo su talante más franquista y eso agudiza las contradicciones. Da asco, cabrea. Y cuando unos resisten y el gobierno apalea a los resistentes, el resto de la gente se divide en forofos de la represión, indiferentes y cabreados con ganas de salir a la calle.
Y aquí estamos viendo a muchos cabreados y cabreadas, no sólo las mujeres, también los pensionistas, los estudiantes de la universidad, trabajadores que vuelven a sumarse a conflictos obreros. Y lo curioso es que no piden un poco así con timidez, sino que piden condiciones dignas sin bajarse de la burra. Igual que los catalanes, que no se bajan de la burra.
El contexto actual sigue favoreciendo los intereses del movimiento independentista catalán, porque ahora se abren nuevos frentes contra el gobierno, el principal es el de su propia supervivencia. Porque los gobiernos españolistas de distintos colores han ido y han venido, pero el movimiento independentista ha permanecido. Y el recambio del PP ya está preparado, sin embargo está por ver si Ciudadanos recibirá toda la fuerza electoral del PP así de un plumazo. Puede que no sea automático y que todavía el proceso de traspaso de votos continúe. Eso significa que el movimiento independentista haría bien en seguir resistiendo sin bajarse de la burra. La crisis en el gobierno español está de camino. Si la derecha pierde la Comunidad de Madrid y continua sin recuperar el ayuntamiento, la crisis continuará. Aunque seguirán teniendo aliados, eso está claro. El PNV dijo que no negociaría los presupuestos hasta que no se eliminara el 155 y sin embargo han acabado apoyando los presupuestos con el 155 vigente. Se han vuelto a bajar los pantalones.
Podemos, pese a sus inestabilidades y contradicciones, podría ser un apoyo institucional a las protestas en la calle en el estado español, sin embargo lo principal es que haya protestas en la calle. Si no, se mantendrán amarrados al los límites del laberinto institucional. Ellos deben hacer su parte, sí, y nosotros la nuestra también.
Gracias.

sábado, 5 de mayo de 2018

Cubillo, historia de un crimen de estado



El documental “Cubillo, historia de un crimen de estado”, se centra en la descripción de la historia del Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario [MPAIAC], creado en Argelia por el protagonista de la historia.

Antonio Cubillo (1930-2012) fundó el MPAIAC el 22 de octubre de 1964 en Argelia. El MPAIAC, apoyado por el Gobierno argelino,​ opta estratégicamente por una línea africanista, logrando el reconocimiento por la Organización de la Unión Africana (OUA) la africanidad de las islas y su derecho a la autodeterminación como culminación del proceso de descolonización.

En 1975 los servicios de inteligencia argelinos ponen Radio Argel a disposición del MPAIAC, que inicia las emisiones de radio de La Voz de Canarias Libre para el archipiélago canario. Así, Argelia podía favorecer sus intereses geopolíticos en la zona aprovechando la crisis del Sáhara Occidental, y propiciar la creación de una Canarias independiente. A primeros de febrero de 1976, una delegación de la Junta Democrática de España, formada por Rafael Calvo Serer, Santiago Carrillo y José Vidal-Beneyto, visita Argel y solicita el cierre de la emisora, ante la nueva situación creada en España tras la muerte de Franco, aunque Argelia por aquel entonces no se traga el final de la dictadura en España, aunque fuera el revisionista Santiago Carrillo, líder del PCE, el que fuera a negociar en nombre del nuevo régimen continuista por parte de Madrid.

No hay que olvidar, por supuesto, que en plena Guerra Fría, la independencia de Canarias y, sobre todo, el triunfo de cualquier forma de socialismo en las islas, era un tema estratégico de enorme importancia para el imperialismo norteamericano, como sucedía en todo el continente africano. La OTAN estaba muy interesada en controlar el archipiélago, como también el Sáhara Occidental, para evitar la salida al océano de Argelia, aliada de la Unión Soviética.


El 1 de noviembre de 1976 el MPAIAC inicia la actividad terrorista a través de las Fuerzas Armadas Guanches (FAG), haciendo estallar un explosivo en las Galerías Preciados de Las Palmas de Gran Canaria.

El 27 de marzo de 1977 hacen explotar una bomba en la floristería de la terminal de pasajeros del Aeropuerto de Gran Canaria hiriendo a 7 personas y anuncian una segunda bomba, obligando a desviar los vuelos al Aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife. Ese día se produciría en el aeródromo tinerfeño uno de los mayores accidentes aéreos de la Historia, con 583 víctimas mortales. Cubillo negó la colocación de la bomba y achacó las muertes a los controladores aéreos, a los pilotos y a la neblina reinante.​ Además, se sospechó de que fueron los propios servicios secretos españoles los que propiciaron el accidente para criminalizar al MPAIAC. Ese mismo mes muere un militante del MPAIAC, Santiago Marrero, en un tiroteo con vigilantes de la Armada Española en el cuartel de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria, donde había entrado a robar armas. El 13 de mayo se produce el primer atentado terrorista de las FAG en territorio peninsular, estallando un artefacto explosivo en las Galerías Preciados de Madrid.

La única muerte causada directamente por el MPAIAC fue la del artificiero de la Policía Rafael Valdenebro al intentar desactivar una bomba colocada por el grupo en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife) el 24 de febrero de 1978, que iba destinada a asesinar a un abogado local. El artificiero, de 27 años, fue alcanzado en la cabeza, brazos y piernas y fallecería el 8 de marzo.


Ante la creciente repercusión y apoyo al movimiento separatista canario, el régimen español toma cartas en el asunto y, recurriendo a mercenarios y paramilitares (como sucedería más tarde con la creación del GAL en Euskadi), el 5 de abril de 1978 ordena que se apuñale a Cubillo en Argel, quedando inválido para el resto de su vida. El intento de asesinato contra Cubillo fue silenciado durante 72 horas por las autoridades argelinas, mientras ordenaban detener a los asesinos: el gobierno de Houari Boumédiène, debilitado por problemas económicos y políticos, pretendía desviar la atención de éstos relanzando su liderazgo en el Comité de Liberación y hacer comparecer a Cubillo en la cumbre de la OUA. La Audiencia Nacional sentenció en 1990 que personas «no determinadas», pero sí «pertenecientes a los servicios policiales», encargaron el asesinato a José Luis Espinosa Pardo, que fue condenado a 20 años de cárcel y al pago de una indemnización de 150.000 euros. Detrás de la mano de los asesinos se encontraba el gobierno español, sobre todo el Ministerio de Interior,  Rodolfo Martín Villa y el comisario Conesa, ambos franquistas que se habían reconvertido a la democracia muy superficialmente.


Cubillo, historia de un crimen de Estado, es obra de David Cubillo (sobrino del líder del MPAIAC) y se estrenó en el 2012. La cinta es de gran interés, ya que reconstruye la trayectoria de la organización, incorpora numerosas entrevistas y, en relación al atentado, muestra la complejidad que lo rodeó y los vínculos con los cuerpos de seguridad del Estado de sus autores. Se trata, pues, de una muestra más, de la transición sangrienta con la que el franquismo perpetuó su poder en la España así llamada “democrática”, cuyas consecuencias de represión contra toda protesta social de trabajadores y pueblos sigue teñida de sangre y violencia 39 años después de la muerte del General Franco.

Desde el atentado contra Cubillo el movimiento anticolonial canario se diluyó durante unos años, aunque últimamente el pueblo canario está volviendo a recuperar su historia y su sentimiento nacional, creciendo poco a poco de nuevo, inevitablemente, como sucede en todo el estado español, que ha impuesto la unidad a golpe de atentado, represión y criminalización de la lucha de pueblos y trabajadores, su movimiento por la autodeterminación. 




MPAIAC-Voz de Canarias Libre

La voz de Canarias libre llevó a las ondas durante algo más de dos años la causa de la independencia canaria. Era portavoz del MPAIAC, creado y dirigido por Antonio Cubillo. Empezó a emitir el 2 de diciembre de 1975 por la radio argelina, ya que este país apoyaba al movimiento. Sus llamadas a la independencia, incluso a la lucha armada, se combinaban con un carácter desenfadado e irónico que atraía, lo que hizo al programa popular bien pronto no sólo en Canarias, sino en el resto de España. Terminó el 25 de enero de 1978 gracias a la mediación de Felipe González



lunes, 30 de abril de 2018

Los Mártires de Chicago: Historia del 1º de Mayo




Hace 127 años se consumaba un crimen judicial se condenaba a la horca a varios dirigentes Anarquistas por sus ideales en defensa de la clase obrera para conseguir la jornada de ocho horas al día, el reparto de las jornadas era de ocho horas para el trabajo, ocho horas para el descanso y ocho horas para los estudios y formación de la clase trabajadora, que por aquel tiempo la gran mayoría eran analfabetos.
En todos los principios Revolucionarios del siglo XX, los Anarquistas hemos jugado un papel bastante digno en la historia revolucionaria, pues hemos sido los que siempre hemos estado en la vanguardia de todo comienzo revolucionario, siendo después reprimidos, encarcelados y ejecutados por los triunfadores de las revoluciones, un gran ejemplo es el de la Revolución Rusa, más tarde se volvió a repetir en la guerra civil española.
Los Anarquistas nunca han retrocedido a ninguna injusticia contra la clase trabajadora y el pueblo, ha dado siempre un gran ejemplo de lucha sin esperar ninguna recompensa, puedo citar a muchos nombres de personas que dieron sus vidas por las libertades y las mejoras de la clase obrera, pero sería una lista bastante extensa, pero estoy bastante orgulloso de mis ideales y de todas las personas que escribieron la historia del movimiento obrero con su sangre.
El Congreso de la II Internacional, celebrado en París en 1889, aprueba que se celebre mundialmente el Día del Trabajo en conmemoración del 1º de Mayo
El fraudulento proceso judicial llevado a cabo en Chicago tendía a escarmentar al movimiento obrero norteamericano y desalentar el creciente movimiento de masas que pugnaba por la reivindicación de la jornada de ocho horas de trabajo.
Aquellos trágicos hechos ocurridos en Chicago en 1886 -la huelga del 1º de Mayo, la protesta sindicalista y el proceso judicial a los dirigentes y militantes anarquistas- serían tenidos muy en cuenta, años después, por el movimiento obrero internacional que, justamente, adoptó como el Día de los Trabajadores, el 1º de Mayo, y lo lamentable es que dos centrales sindicales mayoritarias vendidas al régimen y a la patronal, se quieran otorgar esta manifestación como únicamente suyas, y yo les digo que pronuncien los nombres de los Anarquistas que fueron ejecutados hace 127 años.
Pero el escarmiento no sólo abarcaba al sindicalismo. Debe tenerse en cuenta que de los ocho dirigentes anarquistas, sólo dos eran norteamericanos y el resto se trataba de inmigrantes extranjeros.
Sus nombres fueron: Michael Schwab, Louis Lingg, Adolph Fischer, Samuel Fielden, Albert R. Parsons, Hessois Auguste Spies, Oscar Neebe y George Engel.
En Boston y en algunas otras ciudades norteamericanas de la época había una fuerte corriente contra los trabajadores extranjeros que reclamaban por sus derechos laborales y sociales junto a sus hermanos norteamericanos.
La guerra de Secesión había interrumpido el crecimiento de las organizaciones sindicales, cuyo punto de partida data de 1829, con un movimiento que solicitó la implantación de la jornada de ocho horas de trabajo, en el estado de Nueva York.
Pero a partir de los años ochenta, se fue acrecentando la actividad gremial en la cual socialistas, anarquistas y sindicalistas, cumplieron un rol destacado en cuanto a su labor propagandística y política.
Mauricio Dommanget en su ‘Historia del Primero de Mayo’, al referirse a los trabajadores de Chicago, afirma: ‘Muchos trabajaban aún catorce o diez y seis horas diarias, partían al trabajo a las 4 de la mañana y regresaba a las 7 u 8 de la noche, o incluso más tarde, de manera que jamás veían a sus mujeres y sus hijos a la luz del día. Unos se acostaban en corredores y desvanes, otros en chozas donde se hacinaban tres y cuatro familias. Muchos no tenían alojamiento, se les veía juntar restos de legumbres en los recipientes de desperdicios, o comprar al carnicero algunos céntimos de recortes’.
La central obrera norteamericana de entonces, la Federación de Gremios y Uniones Organizados de Estados Unidos y Canadá, años después transformada en la Federación Norteamericana del Trabajo (AFL), había proclamado en su cuarto congreso de 1884, que la duración legal de la jornada de trabajo, a partir del 1º de Mayo de 1886, sería de ocho horas de duración. Ese 1º de Mayo se había constituido en una fecha clave tanto para los trabajadores como para los capitanes de la industria.
La Huelga del 1º de mayo de 1886
La prensa norteamericana, principalmente el ‘Chicago Mail’, el ‘New York Times’, el ‘Philadelphia Telegram’ y el ‘Indianapolis Journal’ habían advertido por esos días el ‘peligro’ de la implantación de la jornada de 8 horas ‘sugerida -decía el ‘Chicago Mail’- por los más locos socialistas o anarquistas’.
La huelga del 1º de Mayo de 1886 fue masiva en todos los Estados Unidos. Algunos sectores industriales admitieron la jornada de ocho horas, pero la mayoría fue intransigente a aceptar ese reclamo. En Milwaukee la represión policial produjo nueve muertos obreros y hubo enfrentamientos violentos en Filadelfia, Louisville, St. Louis, Baltimore y principalmente en Chicago.
En esta última ciudad actuaban, además de las fuerzas policiales y antimotines, una suerte de policía privada al servicio de los industriales y empresarios: la compañía Pinkerton.
En tanto el 1º de mayo había transcurrido sin ninguna violencia, fue dos días después, cuando los sindicatos de la madera convocaron a una reunión, que los ‘rompehuelgas’ de la Pinkerton atacaron a los trabajadores. Intervino la policía y el fuego de las armas produjo seis muertos y medio centenar de heridos, todos entre los trabajadores.
Así fue que los anarquistas llamaron, para el 4 de mayo, a una concentración en el Haymarket Square, acto público que contaba con autorización de las autoridades. Al finalizar la reunión y cuando se desconcentraban los trabajadores, el capitán Ward avanzó sobre los grupos obreros en actitud amenazante.
Alguien lanzó entonces una bomba contra efectivos policiales y abatió a uno de los policías, hiriendo a otros varios. Entonces, las fuerzas policiales abrieron nutrido fuego contra los trabajadores matando a varios y causando 200 heridos.
Ese hecho de violencia permitió a las autoridades judiciales, instigadas por varios políticos y diarios -principalmente el ‘Chicago Herald’ -a detener y procesar a la plana mayor del movimiento sindical anarquista.
Así fueron arrestados el inglés Fielden, los alemanes Spies, Schwab, Engel, Fischer y Lingg y los norteamericanos Neebe y Parsons.
Comenzaba el Proceso de Chicago, una burla a la justicia y un verdadero fraude procesal como demostró pocos años después el gobernador del estado de Illinois, John Peter Atlgeld.
‘Razón de Estado’
Es evidente que el Proceso de Chicago contra los ocho sindicalistas anarquistas produjo una sentencia dónde primó el principio de la ‘razón de Estado’ y que no se buscaron pruebas legales ni se tuvo en cuenta la normativa jurídica de la época. Se quiso juzgar a las ideas anarquistas en la cabeza de sus dirigentes, y en ellos escarmentar al movimiento sindical norteamericano en su conjunto.
Para ello fueron amañados testigos, se dejaron de lado las normas procesales, y los miembros del jurado -como se demostró pocos años después- fueron seleccionados fraudulentamente. Entre otras anomalías procesales, la primera fue que se los juzgó colectivamente, y no en forma individual, como disponía la legislación penal. Se trataba de un juicio político, y la causa no era la violencia desatada el 4 de mayo de 1886, sino las ideas anarquistas, por un lado, y la necesidad de impedir el avance de la organización gremial que había paralizado a los Estados Unidos el 1º de mayo del mismo año, por el reclamo de la jornada laboral de ocho horas.
El gobernador Altgeld, años después, explicaría al pueblo norteamericano que el juez interviniente en el Proceso de Chicago actuó ‘con maligna ferocidad y forzó a los ocho hombres a aceptar un proceso en común; cada vez que iban a ser sometidos a un interrogatorio los testigos suministrados por el Estado, el juez Gary obligó a la defensa a limitarse a los puntos específicamente mencionados por la fiscalía pública’ en tanto que ‘en el interrogatorio de los testigos de los acusados, permitió que el fiscal se perdiera en toda clase de vericuetos políticos y leguleyerías extrañas al asunto motivo del proceso’.
‘Ahorcadles y salvareis a nuestra sociedad’
El fiscal Grinnel, en su alegato, proclamó: ‘Señores del jurado: ¿declarad culpables a estos hombres, haced escarmiento con ellos, ahorcadles y salvaréis a nuestras instituciones, a nuestra sociedad!’.
El 28 de agosto de 1886 el jurado, especialmente elegido para aniquilar a los acusados, dictó su veredicto especificando que siete de los imputados -Parsons, Spies, Fielden, Schwab, Fischer, Lingg y Engel- debían ser ahorcados, y el octavo, Neebe, condenado a 15 años de prisión.
Antes que el crimen judicial se consumara, se cometió otro previo, el misterioso suicidio de uno de los condenados: Louis Lingg, quien con la colilla de un cigarrillo habría prendido la mecha de un cartucho de dinamita. En realidad, como afirman los historiadores actuales, se trató de representar ante el gran público otra demostración de que los anarquistas morían en su propia ley, las ‘bombas’. Hoy se coincide en que Lingg fue asesinado.
Spies, Fischer, Engel y Parsons subieron al patíbulo el 11 de noviembre, y fueron ahorcados ante el periodismo, las autoridades judiciales, la policía y el público allí reunido.
El escándalo fue tan grande que a Fielden y Schwab se les conmutó la pena de muerte por la de prisión perpetua. La movilización de las fuerzas sindicalistas y la actuación de políticos como John Peter Atlgeld, hizo que el 26 de julio de 1893 se les otorgar el ‘perdón absoluto’ a Samuel Fielden, Oscar Neebe y Michael Schwab.
De todas maneras, estos tres anarquistas tuvieron mucha más suerte que otros dos ajusticiados cuarenta años después: Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, en otro proceso igualmente fraudulento. Pero la reivindicación de los mártires de Chicago fue realizada pocos años después de la muerte de cuatro de ellos y de la liberación de los tres restantes.
Por la Libertad y la Revolución Social
Pepe Cascales, 28 Abril 2013


Vídeo: Chicago 1 de Mayo de 1886….

“Los pueblos que no recuerdan su pasado están condenados a repetirlo”.

lunes, 23 de abril de 2018

Los anarquistas españoles: los años heroicos 1868-1936


«Pocas imágenes de una sociedad libre han sido tan groseramente tergiversadas como las del anarquismo» -dice Bookchin en el primer capítulo de este ensayo en el que pretende dar a conocer de forma amena la filosofía y la historia ácratas a un público americano que no conoce la idiosincrasia española. El autor explica y aclara las razones de la difusión y aceptación de la Idea entre el proletariado español con la llegada de Fanelli, el italiano amigo de Bakunin, en 1868 a la Península. Lejos de las férreas doctrinas marxistas claramente definidas como ideología para el cambio social, el anarquismo es un movimiento opuesto a toda jerarquía, injusticia u opresión, difícil de delimitar dentro de un credo determinado, y como tal, de alguna manera, se puede apreciar a lo largo de la historia humana.
Unos y otros estudiosos de este período resaltan la labor que los anarquistas realizaron. No pretendían solo una mejora económica o una simple reducción de las horas de trabajo (en una época de agotadoras jornadas laborales), sino que aspiraban a disfrutar del tiempo libre necesario que les permitiera cultivarse y conocer la realidad en toda su complejidad. El placer de conversar y discutir llenaba unas vidas anhelantes de sabiduría. El apoyo mutuo, el respeto, la solidaridad y la hospitalidad eran las virtudes más apreciadas. Su revolución era personal y comunitaria y su amor por la lectura, una de las prácticas más queridas. Fundaron escuelas para que sus hijos pudieran aprender a leer y escribir sin tener que asistir a centros religiosos, que entonces monopolizaban la educación y transmitían a los alumnos los prejuicios sociales de la época (un oscurantismo ancestral que impedía conocer la realidad contemporánea) y no los avances científicos y técnicos que se desarrollaban entonces. Luchaban contra la prostitución, el alcohol y el tabaco. En la alimentación, algunos proponían el vegetarianismo como una forma de vida más saludable. También practicaban los baños de sol o el desnudismo en el campo y las playas. Aprendían Esperanto para que ninguna lengua fuera una barrera que impidiera comunicarse a unos hombres con otros, rompiendo las fronteras entre naciones, en las que no creían.
Los grupos anarquistas supieron llegar a los trabajadores e imprimir a la sociedad de su tiempo una dinámica de lucha contra las injusticias y la opresión del Estado. Año tras año, década tras década de la difusión de la cultura y las prácticas libertarias, llegaron a poner en jaque al Estado español y países vecinos como Francia e Inglaterra se asustaron del ejemplo.
Inevitablemente y de forma acertada, Bookchin no elude el análisis del uso que hicieron de la violencia en determinadas circunstancias grupos o personas que de forma muy puntual y minoritaria recurrieron a ella en alguna época. Una anécdota sin mayor trascendencia dentro de la inmensa labor cultural, social y educativa del anarquismo si no fuera por la insistencia del Poder en no olvidar ningún atentado anarquista. Y no todos los atentados que se le atribuyen a grupos ácratas fueron realizados por los libertarios. Hubo algunos provocados por la patronal o la policía, que realizaban un acto terrorista para poder justificarse ante la opinión pública de la feroz represión que ejercían sobre el movimiento obrero organizado. Los anarquistas aprendieron de estos montajes y siguieron con su dinámica de filosofía libertaria que les caracterizaba. La violencia podía ser usada para defenderse, pero la Revolución social no se hacía a través de actos heroicos o suicidas, ni se alcanzaba en unos días o semanas. Los grupos anarquistas sabían cuán contraproducentes eran los atentados. El Estado los justificaba para poder iniciar una represión desmedida y los trabajadores que se sentían atraídos por las ideas se alejaban de las organizaciones anarquistas por precaución. Este fenómeno fue similar en otros países. Emma Goldman explica muy bien la experiencia del movimiento anarquista en Estados Unidos en su autobiografía Viviendo mi vida. La sociedad anarquista llegaría a través de la conciencia, el apoyo mutuo, el conocimiento, el ejemplo... Una sociedad no se impone por la violencia, al menos la anarquista, sino a través de una filosofía libertaria que impregne a todos los miembros que la componen y que decidan formar y ser parte de ella.
El Poder, temeroso de su debilidad (sin la fuerza y la imposición no sería nada), nunca toleró el anarquismo. A principios de siglo xx, Francisco Ferrer y Guardia funda la Escuela Moderna. En poco tiempo la idea se fue extendiendo y se crean numerosos centros con la misma pedagogía: coeducación (niños y niñas en un mismo aula), supresión de exámenes, eliminación de castigos y malos tratos a los alumnos, planes de estudios basados en las ciencias naturales, racionalismo moral y sin dogmas religiosos... La labor anarquista iba encaminada a tratar de erradicar el analfabetismo, que en la época alcanzaba el 70% de la población española. La Iglesia, temerosa de la experiencia, comienza una campaña junto al Estado que culminará en la ejecución de su fundador acusado de promover la Semana Trágica de Barcelona.
Opuestos a la guerra, los anarquistas alentaban a la deserción de los ejércitos. Cuando la Guerra de Marruecos, se hizo una campaña de protesta para que los jóvenes no fueran a morir por una causa ajena a ellos. El interés en el dominio de Marruecos radicaba en los poderosos. Consecuencia de la campaña contra la guerra, estalló en Barcelona la Semana Trágica y la represión fue feroz. Hoy se sabe que la Monarquía española puso mucho empeño en esta guerra y que envió a miles de trabajadores a morir al norte de África, pero también sabemos de la hipocresía de los gobernantes. El Estado español, a la vez que mantenía la guerra, vendía armas al enemigo con el fin de enriquecerse.
Ante cualquier postura crítica (educación libertaria, anarcosindicalismo, antimilitarismo...) desde la que se cuestiones al Estado, como se puede ver a lo largo de las páginas de este libro, el Poder responde con suma violencia.
Desde el sindicalismo, donde la corriente anarquista trató de influir en el mundo laboral contra las desigualdades sociales, las organizaciones libertarias sufrieron la represión del Estado que se oponía a cambiar unas pésimas condiciones de trabajo y salario que eran mantenidas por la patronal.
A los orígenes de la CNT y a la influencia del anarquismo en el movimiento obrero a través del sindicalismo le dedica el autor un capítulo del libro. Bookchin explica el funcionamiento de abajo a arriba de la Organización y resalta que el local sindical no era un centro de burócratas. Son los propios trabajadores los que realizan en su tiempo libre y sin ninguna remuneración ni profesionalización las tareas, y resuelven los asuntos no solo laborales que sufren, sino que además realizan actividades culturales. CNT no era solo un sindicato, era una organización fuertemente comprometida con la realidad social, y su apoyo a los presos era constante y generosa. Su actitud radical viene desde los orígenes. Pocos días después de ser fundada la CNT, el sindicato declara la huelga general. Su vida oficial duró poco; justo acababa de nacer y pasó a la clandestinidad, una constante a lo largo de su historia.
A partir de los años veinte, la división de las dos tendencias y de los distintos cambios y estrategias sindicales en el seno de la Organización son más pronunciadas. Por un lado los partidarios de la insurrección y de la revolución para transformar la sociedad; por otro, los que proponían que había que adaptarse a las circunstancias, ganándose a las masas de trabajadores, cultivarse y estar preparados para el cambio, dejando previamente de ser una minoría. Estas luchas internas y los enfrentamientos entre las dos tendencias, por un lado los sindicalistas (con la firma del Manifiesto de los Treinta) y por otros los radicales de la FAI, crearon gran tensión en el seno del movimiento. El llamado sector moderado de la CNT veía las actividades de la FAI como algaradas y reacciones inmaduras pues consideraban que la mayoría de los trabajadores y de la sociedad española no estaban preparados para hacer la revolución, que lo que podían conseguir por esa vía era «un fascismo republicano». Por su parte, la FAI acusaba a los llamados moderados de traidores y renegados. Alianzas, acuerdos y desacuerdos, en la misma CNT, FAI o con otras tendencias o ideologías, como la socialista, tuvieron que ser abordados porque la situación los imponía: la posible llegada del fascismo al Poder. El Partido Comunista, un grupúsculo casi inexistente en España en los inicios de la II República, bajo la llamada a la unidad y con un gran y decidido apoyo de Rusia, supo sacar buen provecho de ello. Con su lema «todos unidos contra el fascismo», los comunistas fueron adueñándose de los cargos de los partidos de izquierda. Una vez consolidada su fuerza, tuvo nefastos resultados para los anarquistas y los miembros del POUM durante la Guerra Civil
No son años heroicos, como dice el subtítulo del libro, pero sí son unas décadas durante las cuales el anarquismo tuvo una gran influencia y realizó una encomiable labor social, sindical y cultural que ningún otro grupo supo realizar de forma tan profunda y radical.
Cierra el libro con una reflexión sobre qué hubiera podido ocurrir si se hubiera aplastado el golpe militar de Franco. Surgen muchas interrogantes, ¿hubiera podido sobrevivir en España una sociedad autogestionada y anarquista en un mundo que se tenían repartido el capitalismo y el comunismo autoritario?
Debemos felicitar a la recién creada editorial Numa su apuesta por la publicación de un libro anarquista (no acertadamente encuadrado en la colección Viva la República), al que le ha dedicado el esfuerzo de realizar una nueva traducción, distinta de la que Grijalbo hiciera para la primera edición en castellano, que salió en 1980 y hoy se encuentra agotada. Quizás por el gran trabajo que supone traducir, hubiera sido mejor dedicarlo a dar a conocer a los hispanohablantes otras obras de Bookchin que aún no han sido traducidas al español y que son de un gran interés, aunque son ensayos no tan amenos como este que ahora presentamos, y su lectura requiere de más paciencia y dedicación.
Amador

domingo, 15 de abril de 2018

Concentración a favor de la libertad de los detenidos en Alsasua



Una marea humana pide justicia para los jóvenes de Altsasu: "No son terroristas"

Decenas de miles de personas abarrotan las calles de Pamplona para mostrar su apoyo a los jóvenes acusados de terrorismo por una pelea de bar. Se trata de la última gran movilización antes del juicio, que arrancará este lunes en la Audiencia Nacional.
http://www.publico.es/sociedad/navarra-vive-mayor-manifestacion-historia.html


Comunicado de los familiares de los detenidos de Altsasu

Como padres y madres de los afectados/as a consecuencia del altercado en torno a un bar la madrugada del 15 de octubre en Alsasua queremos expresar lo siguiente:

1. Lamentamos profundamente lo ocurrido. Pero lo ocurrido se enmarca en una pelea de bar, a altas horas de la madrugada durante las Ferias de Alsasua.

2. Nos sentimos indefensos, desamparados y muy preocupados por el futuro de nuestros hijos e hijas por el sobredimensionamiento de los hechos y ante la posibilidad de petición de penas desproporcionadas, al haberse calificado como acto terrorista, en la denuncia realizada ante la Audiencia Nacional.

No entendemos las detenciones cuando voluntariamente se habían personado a declarar en diversas ocasiones. Tampoco entendemos la aplicación de unas medidas cautelares que consideramos exageradamente desproporcionadas y fuera de lógica, como es el caso de prisión incondicional para 7 de ellos, puesto que la voluntad de nuestros hijos e hijas, así como la nuestra, es que estén en casa retomando su día a día forjándose un futuro. 

Insistimos, el riesgo de fuga es nulo ya que tanto ellos/as como nosotros/as queremos que vuelvan a casa cuanto antes. También nos preocupa la rapidez con la que están sucediendo todos los hechos, nos sentimos desbordados.

3. Ante lo cual pedimos amparo a todas las instituciones (tanto ejecutivas, legislativas como judiciales) para que esos hechos sean instruidos en el Juzgado nº3 de Navarra, donde comenzó la instrucción, a donde remitió el atestado inicial y enjuiciados en el tribunal natural.

4. Así mismo queremos expresar nuestra solidaridad con todas las personas que se han visto afectadas a partir de unos hechos que entendemos nunca debieron ocurrir, y por extensión a todo el pueblo de Alsasua al que queremos agradecer sus muestras de apoyo y solidaridad con nosotros.